Algunos afirman que la discusión nació luego del tiroteo en la secundaria Columbine (Colorado, 1999), cuando Eric Harris y Dylan Klebold -un par de jóvenes fanáticos de Doom- abrieron fuego en contra de sus compañeros, lo que cobró la vida de 15 personas (incluyendo los perpetradores). Otros, por su parte, han apuntado al lanzamiento de la serie Grand Theft Auto (más específicamente GTA III) como la causa principal de la acalorada disputa, ya que sus temáticas de libertinaje desenfrenado despertaron en los padres serios temores por el “nuevo” medio y la influencia que pudiera generar en los niños.
Lo cierto es que la discusión encuentra sus raíces mucho antes que los eventos antes mencionados a mediados de la década de los 70, para ser más precisos.
El origen del tema se remonta al año de 1976, cuando el estudio Exidy, uno de los mayores creadores de juegos de Arcade, lanzó un juego llamado Death Race, adaptación no autorizada de la película del mismo nombre que retaba al jugador a atropellar peatones para conseguir la mayor cantidad de puntos.
El objetivo dentro de dicho juego escandalizó a la sociedad y prendió las alarmas de la opinión pública, ya que no fueron pocos los que vieron en Death Race la celebración de la violencia y el surgimiento de un concepto que atentaba contra los valores de una sociedad civilizada.
Con el paso de los años la tecnología al interior de la industria creció a pasos agigantados, los diseños se volcaron al fotorrealismo y las narrativas adquirieron un grado de profundidad más amplio. Las historias se erigieron como el objetivo primordial y se dejó atrás los populares sistemas de puntos. Este último factor permitió a los desarrolladores retratar temáticas más complejas y recurrir a “temas de la vida real” como fuente de inspiración, ocasionando al mismo tiempo que la violencia se convirtiera en el recurso más común para plasmarlo.
Por supuesto que los videojuegos no son el único medio dentro de las sociedades que utilizan la violencia para contar historias, pero sin duda han sido los agentes más criticados en los últimos años. ¿Cuál es la causa de estos constantes ataques? Hay muchos componentes que pueden explicarnos por qué el entretenimiento virtual es señalado como el eterno culpable de actitudes violentas y antisociales, pero existen dos aspectos en particular que calzan perfectamente con los prejuicios más comunes.
1.- La creencia de que los videojuegos continúan siendo para un público infantil; y
2.- La relación que existe entre el usuario y lo que acontece en pantalla.
Actualmente los videojuegos son vistos por sus detractores como creadores de zombis agresivos e intolerantes, pero las investigaciones que se han realizado sobre sus efectos continúan siendo cuestionables. De hecho la Suprema Corte de los Estados Unidos expresó en 2011 que estos estudios eran “poco convincentes” y presentaban “fallas en su teoría”, por lo que no había motivos suficientes para evitar la integración de este tipo de juegos bajo la proyección de la primera enmienda (libertad de expresión).
Entonces, si todos los estudios han fallado en entregar pruebas concluyentes, ¿por qué se ha insistido tanto en señalar a los juegos de video como los responsables de tiroteos, agresiones y muertes en los Estados Unidos?
Bibliografía: Hernandez, E. (20 de Marzo de 2013). Niubie.
Recuperado el 24 de Junio de 2014, de
http://www.niubie.com/2013/03/violencia-en-videojuegos-causas-efectos-y-prejuicios/?utm_medium=autopromo&utm_source=niubie&utm_campaign=flechas
Estoy muy de acuerdo con algo que dice en un entrada y es que se suele pensar que los videojuegos son solo para los niños, por lo que no importa del tema que sea son "jueguitos para que se distraigan", cuando en realidad un niño de 8 años no debería de estar jugando con videojuegos que tengan el nivel de violencia de "Call of Duty".
ResponderBorrarBuen artículo pero considero que la actitud o acciones de un niño no solo dependen de lo que el niño juegue, si influye en muchos casos pero hay otras cosas que su entorno influyen para que ellos tengan esas actitudes agresivas.
ResponderBorrarPienso lo mismo que Anica,no se puede definir la actitud de un niño por lo que juega, si influye algunas actitudes, pero no se puede decir al 100% que es lo que define su comportamiento
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